Correo encerrado
No os miento si cuento que la primera vez que me encontré con un caso de ransomware, que cifró todos los ordenadores y copias de seguridad (en discos USB conectados en ese momento) terminé con una depresión larga. Es sencillo caer en ello, todos los días recibimos correos y aunque intentemos estar alerta juegan muy bien con nuestra sicología y saben crearnos una sensación de urgencia…
